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CA Vilar de Mouros 2026 (18 agosto): mãos ao ar!

Llevábamos muchos años queriendo asistir al CA Vilar de Mouros y nunca acabábamos haciéndolo. Unas veces por falta de tiempo, otras por solaparse con otros festis… Pero este 2026 al fin se alinearon los astros y pudimos ir al festival más longevo de la Península Ibérica (la primera edición data de 1965). Este año el cartel era ambicioso: 5 días de festival con Yungblud, The Hives, Kasabian, Ben Harper & The Innocent Criminals, Kaiser Chiefs

Si bien el CA Vilar de Mouros tiene bastante en común con el Vodafone Paredes de Coura (tiene playa fluvial, están a tan solo media hora uno del otro…), mantiene otros aspectos que no han cambiado con el paso del tiempo. Prueba de ello pudo verse en las fotos de la exposición retrospectiva del festival a cargo del fotógrafo Miguel Maciel Estima en el centro del pueblo. Las fotos de hace 20 años reflejan el mismo ambiente y el mismo tipo de público. Lejos del postureo que abunda en festivales, los asistentes al CA Vilar de Mouros siguen siendo fans incondicionales de la música que intentan mantener el verdadero espíritu del Woodstock portugués.

Abría el festival el jovencísimo Tom A. Smith. Con apenas 20 años, el británico ha logrado ya un notable prestigio en el mundo de la música. En 2022 el mismísimo Elton John lo escogió personalmente para abrir su concierto en el Hyde Park de Londres y ha tocado en festivales tan míticos como Glastonbury. Acaba de publicar su primer LP, «Put On a Record Tommy», y se pasó por el festival unas semanas antes para presentarlo. Canciones como «Am I Ever Gonna Be a Rockstar» o «I Don’t Blame You» demuestran que Smith tiene madera de estrella del rock. Se mueve de un lado a otro del escenario a un ritmo frenético, tiene tablas pese a su juventud y una gran voz. Merecía un mejor horario y seguro que se hubiese marcado un bolazo, pero su concierto sirvió de carta de presentación de un artista del que, a buen seguro, seguiremos oyendo mucho en los próximos años.

The Molotovs son otra de esas bandas que están dando mucho que hablar. El grupo londinense formado por los hermanos Issey y Matthew Cartlidge (junto al batería Noah Riley) debutó también este año con «Wasted Youth», y se están ganando una gran reputación en cada bolo con un directo lleno de energía. «Come On Now», «Today’s Gonna Be Our Day» o «Wasted On Youth» fueron algunos de los temas con los que estos británicos pusieron a bailar al público que todavía iba llegando al festival.

Las siempre reivindicativas Lambrini Girls salieron dispuestas a montar un buen show (y vaya si lo hicieron). Punk puro y duro. Su líder Phoebe Lunny organizó los primeros pogos del festival. Mensajes de apoyo a Palestina y frases antifascistas se sucedían de fondo en la pantalla. En concreto, la frase antifascista proyectada en el escenario «Fuck Chega» (equivalente a Fuck Vox en España) levantó ampollas en el país luso. «Cuntology 101» o «Big Dick Energy» muestran un nuevo punk feminista que juega en la misma liga que Amyl and the Sniffers. Un concierto que no dejó absolutamente a nadie indiferente.

Nadie sabía muy bien qué pintaban Cabaret Voltaire en el cartel del martes. Y no porque cuestionemos su legado como pioneros de la música electrónica (Depeche Mode, Nine Inch Nails o New Order los han citado como una de sus influencias) sino porque llamaba la atención que estuviesen precisamente en una jornada marcada principalmente por bandas de rock. Post-punk oscuro y electrónico que sonó bien pero no encajaba con el resto del cartel ni con los gustos de la mayor parte del público asistente.

Llegaba el turno de los enmascarados President. Tachados por algunos de producto prefabricado de la industria, lo cierto es que los británicos se han convertido en una de las sensaciones de la temporada. Con mucho en común con grupos como Bring Me The Horizon o Architects, President han logrado enganchar con su propuesta y tienen una puesta en escena que, obviamente, llama la atención. Llegaban al festival rodeados de misterio (no autorizaron fotos) y, aunque no se ha hecho oficial su identidad, se dice que detrás de President está Charlie Simpson (miembro de la banda de punk adolescente Busted). Quizás le falte alguna mejora a la caracterización (producía cierto agobio ver como el sudor caía a chorro bajo la máscara de President), pero temazos como «Angel Wings», «Mercy» o «DOOM LOOP» suenan brutales en directo, y el suyo fue uno de los grandes conciertos del festival, todo un descubrimiento. Acaban de publicar su primer disco, así que no debemos perderles la pista.

Había llegado el momento más esperado. Yungblud llegaba al festival con una pierna rota, pero no quiso cancelar su concierto. Acompañado de unas bellas enfermeras, Yungblud hacía su entrada triunfal en silla de ruedas con la pierna escayolada. Pese a todo, el artista comenzó la actuación de pie, y así cantó durante la mayor parte del show. Como no podía ser de otra manera, el concierto arrancaba con «Hello Heaven, Hello», y se despejaba cualquier duda con el público completamente entregado: todos íbamos a ver a Yungblud ese día.

«The Funeral» y «Lovesick Lullaby» ponían a todos los presentes a saltar coreando cada letra, caldeando un concierto que cada vez iba a más. «Mãos ao ar!» era la frase más repetida por el cantante para animar al público. En «Fleabag» sacó a un fan adolescente del público a tocar (casualmente español), pero la cosa no quedó ahí. Ni corto ni perezoso, Yungblud se subió a la silla de ruedas y fue elevado entre la multitud, en una imagen que se nos ha quedado grabada y que ya es historia del festival.

Hubo tiempo también para el homenaje a Ozzy Osbourne con la versión de «Changes» de Black Sabbath. Otro momento épico para el recuerdo y que seguiría con otra de sus grandes canciones, «War».

Para el final, como no podía ser de otra manera, «Zombie». El violín le dio, si cabe, un toque extra de emoción y épica a una de esas canciones bigger-than-life. Todo un himno coreado por una emocionada multitud y que acabó únicamente con la guitarra de Yungblud sonando y las miles de voces allí presentes cantando.

No hubo bis, pero para sorpresa de todos, Yungblud salió a firmar a todos sus fans todo lo que le hicieron llegar, desde vinilos a camisetas. Como poco, estuvo al menos media hora atendiendo a sus fans. Eso sí es tener actitud de una auténtica estrella del rock.

Yungblud es uno de esos artistas que ya raramente se ven sobre un escenario. Un tipo carismático, que lo da absolutamente todo desde el primer momento y no da nada por hecho. La desbordante energía que transmite es contagiosa, y no tenemos dudas de que es ya uno de los grandes iconos del rock de este nuevo siglo. Su concierto fue inolvidable, de lo mejor que hemos visto este año, y es histórica su presencia en el Vilar de Mouros. Absolutamente espectacular.

Setlist:

  1. Hello Heaven, Hello
  2. The Funeral
  3. Lovesick Lullaby
  4. My Only Angel
  5. Fleabag
  6. Lowlife
  7. Changes (Black Sabbath cover)
  8. War
  9. Loner
  10. Zombie

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