Vodafone Paredes de Coura 2026 (15 agosto): The Great Escape
Llegaba la última jornada del festival y, con ella, la habitual rueda de prensa de balance de esta edición. El Vodafone Paredes de Coura volvió a ser un éxito en 2026, con 115.000 asistentes a lo largo de sus 4 días, y fue la primera vez en su historia que el presidente de Portugal asistió a los conciertos (en concreto el viernes a ver a Sérgio Godinho). De cara a su próxima edición, el festival cambia de semana, y se celebrará del 18 al 21 de agosto de 2027.
Con el calor que hacía, apetecía pasar un rato en la Praia Fluvial do Taboão, así que allí fuimos. Cuando decimos que cada vez va más gente al festival nos referimos, entre otras cosas, a que cuesta encontrar un metro cuadrado donde colocar una toalla para disfrutar un ratito de la playa, por ejemplo. Ya íbamos de retirada cuando, de repente, los alemanes Meute llegaron para una actuación sorpresa. La marching band nos deleitó con su música de baile, enloqueciando a todo el público, especialmente a los que se bañaban en el río. Estaba siendo muy divertido pero tuvimos que salir como buenamente pudimos de entre la muchedumbre para poder llegar a ver a Patrick Watson.

El canadiense se presentaba en el festival solamente acompañado de su piano y algunos otros artefactos sonoros, y no le hizo falta más. No era la mejor hora, pero el músico consiguió una gran afluencia de público. Embelesados por su voz y las notas de su piano, nos dejamos llevar por su música. Como era de esperar, «Je te laisserai des mots» fue uno de los grandes momentos del concierto, pero también lo fueron la excelente «Peter and the Wolf», la bellísima «Ode to Vivian» o una versión muy distinta de «The Great Escape» pasada por un tamiz electrónico. Lo que hace Patrick Watson en directo tiene algo de alquimia, canciones delicadas y frágiles que mutan y se hacen mágicas. Uno de los grandes conciertos de esta edición del festival.
Cate Le Bon era otro de los nombres más esperados del sábado. La artista galesa decidió no autorizar a los fotógrafos de prensa en su concierto, si no me equivoco la única excepción de todo el cartel del festival. La verdad, tampoco hubo nada memorable que retratar. Le Bon salió a tocar con su banda limitándose a interpretar sus canciones sin mucho entusiasmo. «Is It Worth It (Happy Birthday)?» o «Are You with Me Now» fueron de los pocos momentos destacables. Nada que objetar musicalmente, pero ni un solo gesto hacia el público, cero complicidad. Totalmente prescindible.

Teníamos curiosidad por ver a Sophia Stel, y lo cierto es que nos sorprendió para bien. La artista canadiense salió a cantar con autotune y sobre su músicas grabada, algo directamente relacionado con su generación y con una de sus grandes influencias, Charli XCX. Canciones como «Bitches Talk Shit», «I’ll Take It», «Now I’ve Got a Lot You Know» o «Everyone Falls Asleep in Their Own Time» recuerdan inequívocamente a la autora de «Brat», pero tienen también personalidad propia. No faltó tampoco actitud por parte de Stel, que se fue creciendo viendo a una audiencia joven que se sabía y coreaba buena parte de sus letras. Uno tenía la sensación de estar descubriendo a una futura estrella del pop y solo el tiempo dirá si nos equivocamos. Uno de los grandes descubrimientos de este año en el festival.

Ya habíamos tenido un aperitivo de Meute en la playa fluvial, así que ya íbamos preparados. La marching band alemana consiguió poner a bailar a todo el mundo con su apuesta por la música electrónica interpretada por instrumentos de percusión y viento metal. Piezas instrumentales prácticamente todas, como «You & Me» o «Rej», con la única excepción de «Hey Hey», con la voz de Philip Andernach. En realidad no son sino versiones de temas house y techno, pero obviamente muy distintos a los originales. Un sonido orgánico y una apuesta singular (esto parece inimaginable en un festival español) a la que el público se rindió en una auténtica fiesta.

Tampoco era una apuesta al uso la de Thundercat, pero sí que es cierto que no era la primera vez que el festival apostaba por músicos más próximos al jazz que al pop (recordemos, por ej, a DOMi & JD Beck hace unos años). El ex-miembro de Suicidal Tendencies (menudo cambio radical de estilo) hizo gala de su virtuosismo al bajo de 6 cuerdas en formato trío, acompañado de Justin Brown (y su casco de bola de discoteca) a la batería y Dennis Hamm a los teclados. Aunque no sea para todos los públicos, es innegable el talento del músico y sus colaboradores, y los verdaderos amantes del jazz y el funky disfrutaron de la propuesta.

Amyl & the Sniffers eran sin lugar a dudas los cabezas de cartel del sábado. La banda australiana, liderada por la carismática Amy Taylor, se ha convertido en uno de los nombres destacados del punk actual, alabada incluso por el mismísimo Iggy Pop. Sobre el escenario, Amy no da tregua. Trallazos punk que no suelen llegar a los 3 minutos, desde «Control» a «Hertz» o «Jerkin'», interpretados por toda una estrella del rock con auténtica actitud punk, sin postureo. Las reivindicativas letras (todas escritas por Amy) critican el capitalismo (It’s just for capital/ Am I an Animal? canta en «Capital»), hablan de empoderamiento (You got a new dog, do you remember me?/ Is she just as good as me? pregunta a su ex en «Some Mutts (Can’t Be Muzzled)» o son directamente himnos feministas como «Me and the Girls».
Sin duda uno de los mejores conciertos de rock del festival, aunque faltó algo (no sabría decir exactamente el qué) para que llegase al nivel que alcanzaron otros años IDLES o Fontaines D.C.
El Vodafone Paredes de Coura volvía, un año más, a reivindicarse como un festival distinto en el que dar cabida a propuestas más atípicas o descubrir nuevos artistas. Solo ponemos un pero: el de ese público recién llegado (mayoritariamente españoles) que llega atraído por la paradisíaca estampa del lugar en el que se celebra el festival. A esa gente que se pasa el concierto de espaldas al escenario o hablando continuamente no la echábamos de menos aquí, y está contribuyendo a masificar el festival. Aquí se viene a vivir la música en directo, a descubrir bandas y a preservar un festival que deberíamos conservar y proteger como un tesoro.
